Dado que éramos 23 los deportistas apuntados a esta actividad, los organizadores, pensaron que iba a ser imprescindible formar dos grupos y realizar la salida en horarios diferentes, aun habiendo causado baja de última hora alguno de los participantes, así que finalmente 21.

De esta manera el domingo 19 de febrero como estaba anunciado parte del primer grupo con alguno que otro del segundo, se junta a eso de las 8:30 en un bar para desayunar y coger fuerzas para lo que después vendría.

Como marcaba la actividad, dicho grupo, estaba a las 9.00 en punto en el parking de cueva Mur, nos cambiamos y hacemos los trámites legales para el acceso a la cueva, y a las 9:30, comenzaba la subida de la rampa hacia la boca. Buena temperatura y sudada, a las 9:50 entramos dentro, y unos cuantos pasamanos, alguna bajada, y decidimos instalar una de nuestras cuerdas en un pozo que tenía la cuerda fija cortocircuitada, y así hacer más ágil nuestro ascenso.

Gateras, pasamanos y gateras de nuevo, nos juntamos todo el grupo en la instalación de la rampa de 60 metros. Una vez instalada la cuerda, comenzamos el descenso, siempre divertido y en este caso muy resbaladizo. Una vez realizado el descenso, nos dirigimos al paso de los Retales, con subidas, bajadas y caídas, además de risas. Una vez pasado los Retales, piscolabis y vuelta a las gateras y pasamanos hasta ver la luz del exterior. A las 13:00 horas todo el primer grupo fuera de la cavidad, con una sonrisa en la cara pensando en el refrigerio que nos esperaba en el parking. Larga espera al segundo grupo, y picoteo para calmar nuestros estómagos.

El segundo grupo formado por Vero, Peseta, Ana, Joseba, Rubén, Txema, Juanjo, Soraya e Igor salió del párking hacia la cueva según el horario establecido (10:30). Tras una breve caminata, nos encontrábamos ya en la boca de la cueva y dispuestos a entrar.  Poco a poco se fue avanzado por los pasamanos hasta llegar al resalte donde la cuerda instalada en fijo tenía un nudo en medio dada la mala situación de esta. El primer grupo había instalado un paso alternativo que haría que el avance fuera más cómodo. Arrastrada y risas en el laminador que nos deposita en la parte superior de la gran sala y en donde el cuerpo ha entrado ya en calor. Rapel, pasamanos y a descender por la rampa que en su parte final se vuelve más resbaladiza. A partir de aquí tocaba volver a subir por rampas instaladas en fijo y que el barro hacía que fueran resbaladizas. Seguimos avanzando por galerías cómodas hasta llegar a una zona en la que el techo baja y no nos queda más remedio que andar con las manos en el suelo. Justo antes del famoso paso de los Retales, paramos a dar un par de mordiscos al bocata pero acabaron convirtiéndose en la ingesta completa del alpiste.

Al salir de la gatera el camino se encuentra balizado para proteger las formaciones y por él ya se regresa de nuevo, por la parte alta de la cueva, a la zona del rapel que antes habíamos realizado. Este trayecto lo realizamos con calma para poder disfrutar de las formaciones y sacar alguna que otra foto. A partir de aquí nos dirigimos tranquilamente hacia el exterior donde el primer grupo esperaba con ganas nuestra llegada.

PARTICIPANTES: Igor L., Peseta, Vero M. , Txema P., Juanjo L., Soraya P., Rubén G., Alberto G., Anita E., Joseba, Idurre B., Roberto G., Nazaret, Jorge, Fer S., Tillo B., Darío B., Mari B., Julen C., Unai P., y Marcos V.

FOTOS DE LA ACTIVIDAD